Desde la psicología: ¿Es lógica la limitación de la relación entre Juana Rivas y sus hijos?

RedacciónPressNews

Pilar Enjamio

Psicólogo

Esta limitación de contacto o relación entre madre e hijos es durante un tiempo limitado. Veamos el contexto en la actualidad. La jueza que investiga los delitos de sustracción de menores y desacato judicial ha aumentado un nuevo delito, la obstrucción a la justicia. Ha sido un acoso tremendo de gente ignorante en el tema del maltrato los que han colgado la etiqueta de maltratador a Francesco. Es imperdonable este fanatismo unilateral que acusa a una persona. Yo conozco el tema de mujeres maltratadas y menores. Con absoluta seguridad no creo a Juana y ayer, durante una intervención en tv, se ha visto su auténtico perfil. Dos menores han estado separados de su padre durante más de un año, sin comunicación y con un delito que se investiga de sustracción internacional de menores. Ahora, apenas unos días con su padre se ven como maldad de Francesco e injusto a una madre.

Seamos serios, esta restricción es por amor a unos menores y a su estabilidad. Dos menores huidos con una posible alienación parental y sin importar los enormes conflictos mentales y desorientación de hechos reales o ficticios,mucho más el mayor. Once años, a los que se suman esos conflictos de una preadolescencia y rebeldía y que necesitan más que nunca la armonía de un entorno cálido, de amor. Muchos compañeros psicólogos y yo diferimos de que debe existir una preparación psicológica antes de entregarla al padre. Todo lo contrario en esta fase. La sola salida de un ambiente tóxico y manipulador a un ambiente de paz y contacto con la naturaleza, en un entorno en el que ya se ha vivido. Vivencias que, a pesar de la corta edad del menor, quedan interiorizadas. La misma imagen de antaño del pequeño en brazos de Francesco se ha repetido. Por todo ello, esta restricción momentánea de contacto con un ambiente tóxico, antinatural, con las personas con las que ha estado en ese ambiente, es lo más adecuado. Por el equilibrio y salud mental de dos menores y por una mejor adaptación al ambiente en el que ya han vivido.

Ese ambiente fue contaminado y han trocado la belleza de un lugar en fealdad y odio. Por supuesto, los hijos deben tener padre y madre y ver a los dos. En esta etapa y ya próximo el juicio en octubre en Italia, es lo mejor para la protección del menor. Muy lejos del egoísmo que otros quieren ver. He visto a un hombre, Francesco, sufriendo una herida sangrante por lo mal que lo han tratado en España. Todos lo hemos visto, le han condenado a priori haciendo caso omiso a jueces y justicia. Necesita recuperarse y lo está haciendo con el peso y la vía de la ley y por amor exclusivamente a sus hijos. Ayer, observando una respuesta de Juana Rivas ante la pregunta de si la única opción de ver a sus hijos era ir a Italia, dijo que no, que sentaría mal precedente. Por amor corres a ver a tus hijos. La entrevista en un plató debió ser en la consulta de un psicólogo. Por respeto y por su propio bien. No sólo lo vemos en imágenes sino que todos los que conocen a Francesco Arcuri, saben que es un gran padre que sabe dar amor y protección a sus hijos. Ese es el camino.

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