Cheolive OR: El aceite de oliva andaluz como terapia para el autismo y la hiperkinesia

RedacciónPressNews

Pilar Enjamio

Psicólogo

Cheolive OR es un gran proyecto iniciado hace más o menos tres años. La idea partió de una gran terapeuta, inteligente y creativa, Inmaculada Corredera González y de su pareja, un jiennense llamado cariñosamente Che pero desafortunadamente ya fallecido. Su espíritu sigue muy vivo en cada logro, cada esfuerzo de estos niños tan sensibles y especiales. La cocina, con un componente básico como es el aceite de oliva de Jaén, ese oro líquido insustituible, es una terapia efectivísima en rasgos tan dispares de personalidad en niños autistas y niños con hiperactividad y déficit de atención. Se intenta, a través de esta actividad terapéutica, se dé una complementariedad de ambos grupos además de enriquecimiento mutuo.

Sabemos el niño autista se encierra en sí mismo, se retrae, se aísla mientras que el niño con hiperkinesia es un torbellino, necesita realizar continuamente, estar en acción. En el primero se genera angustia y desorientación de lo desconocido y en el segundo caso ansiedad. Lo que falta a uno sobra al otro. A través de estas recetas sencillas, tareas en principio fáciles, la atención empieza a focalizarse en los hiperactivos y en los niños autistas les resultan atractivas. Si bien se empezó con el aceite de oliva, en repostería se utilizan otros ingredientes como mantequilla. Y aparece una palabra clave, la motivación, la que mueve todo y crea todo. Les gusta, les ilusiona.

También de este modo se trabaja la psicomotricidad, el movimiento, yendo más allá de amasar para hacer pan o un dulce. Las estereotipias conductuales se ven disminuidas. Tocarse el pelo, rascarse la cabeza o la nariz deben desaparecer del ámbito de la cocina y ellos lo saben y les motiva la creación por medio de la cocina. Se educa en la higiene, en el orden, en el establecimiento de pautas y etapas para la consecución de un fin. La elaboración de jabones de aceite de oliva o el envasado de aceite forma parte a su vez de un futuro próximo. Estos genios de la cocina conocen y practican la minuciosidad y la perfección. Interactúan, intercambian, se ríen y disfrutan. Y lo más importante, se atenúa la angustia y ansiedad. Los síntomas del pasado empiezan a quedar en el olvido.

Deja un comentario